Fuera de campo

En fotografía y en cine, el fuera de campo es todo lo que existe pero la cámara decide no mostrar. Lo que queda al margen del encuadre. Lo que está ahí aunque no se vea.

Esta columna funciona con la misma lógica.

Hay temas que los medios encuadran siempre de la misma manera. Hay preguntas que no se hacen porque incomodan, porque no generan clics, porque no encajan en la agenda del día. Hay conversaciones que merecen más espacio del que reciben — sobre cultura, sobre política, sobre el comportamiento humano, sobre lo que una película o un partido de fútbol dice de nosotros sin que nos demos cuenta.

Fuera de campo es el espacio donde entro a esos temas con tiempo, con punto de vista y con la convicción de que el periodismo también puede ser un ejercicio de pensamiento crítico y no solo de registro de hechos.

No hay un tema fijo. Hay una mirada fija. La misma que atraviesa todo lo que publico en Altas y Bajas — pero aquí sin las restricciones del formato crónica o reportaje. Aquí escribo desde lo que me preocupa, desde lo que no entiendo, desde lo que no puedo dejar de pensar.

El tema cambia. La mirada no.

Diego Vargas Fundador y director.