En tipografía, las altas son las mayúsculas. Las bajas, las minúsculas. Juntas forman las palabras con las que contamos el mundo.
De ahí viene el nombre. Pero no se quedó ahí.
Altas y bajas son las luces y las sombras que un fotógrafo lee antes de disparar. Son los momentos que definen una biografía — los de gloria y los de fractura, que casi siempre enseñan más. Son la tracción dramática sin la cual ninguna historia avanza: la tensión entre lo que sube y lo que cede, entre lo que brilla y lo que se oculta.
Son, en últimas, la forma que tiene la vida cuando la miras con honestidad.
Altas y Bajas es un medio de periodismo narrativo y fotografía. Partimos de un lugar — un municipio, un festival, una cara, un oficio — pero no nos quedamos en él. El territorio es la puerta, no la habitación. Lo que nos interesa es lo que ese lugar revela: una memoria que se resiste, una contradicción que incomoda, una belleza que no pide permiso.
Escribimos para guiar, pero también para preguntar. La forma no decora el contenido: lo construye. El ritmo de una frase, la elección de una imagen, el silencio al final de un párrafo — todo eso es parte del argumento.
Nacimos en el Tolima. Hablamos para Colombia y para cualquier lector del mundo que quiera leer despacio.
Usamos inteligencia artificial para la creación de ilustraciones y piezas visuales, bajo dirección editorial humana y con criterio estético propio.
Diego Vargas Fundador y editor