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Altas y Bajas
Johan Villamil con su guitarra blanca, bajo luces azules y violetas, en Ibagué Ciudad Rock XXV

Perfiles · Ibagué

Del mástil con cabulla a la tarima de los 25 años: Johan Villamil y su primera vez con Dafne Marahuntha en Ibagué Ciudad Rock

Por Diego Vargas

Johan Villamil con su guitarra blanca, bajo luces azules y violetas, en Ibagué Ciudad Rock XXV · Foto: Diego Vargas

Ibagué Ciudad Rock llegó a su edición XXV entre el viernes 23 y el domingo 25 de octubre de 2026, en el Patio de Banderas de la Unidad Deportiva de la calle 42. Fueron tres días y tres tarimas: el Escenario 25 Años, para el rock y el metal; Electronic Sessions, para la electrónica, y una nueva zona, Ibagué Ciudad Geek. Los Pericos, Raven, Kraken y Doctor Krápula encabezaron el cartel, junto a agrupaciones del Tolima seleccionadas por audiciones. Fueron 25 años de festival.

El domingo, en la misma jornada que cerraron Doctor Krápula y Los Pericos, subió Dafne Marahuntha.

La banda nació a finales de 2001, como un proyecto que venía de Chaparral y tomó forma en Ibagué. Desde entonces ha mezclado ska, reggae, rock y ritmos colombianos. Su voz y fundador es Fabián Castro, “el Tigre”. Sus canciones “La reina”, “Skapala criolla” y “La sintonía de mi estación” son canciones clave de la agrupación tolimense.

Entre el público que creció oyendo esas canciones estaba Johan Villamil. Hoy es el guitarrista de la banda.

“Mi música viene más como la sangre de mi familia”, dice. Sus tíos y sus abuelos tocaban música campesina, de oído. Llegaban de madrugada a la casa a tocar guitarra y a bailar, y su mamá lo levantaba para verlos. A los ocho o nueve años empezó a ir cada ocho días a clases de música en su comuna, en el barrio Ricaurte. Empezó con el tiple.

Dafne Marahuntha en pleno concierto, con toda la banda en la tarima de Ibagué Ciudad Rock XXV
Dafne Marahuntha en pleno concierto, con toda la banda en la tarima de Ibagué Ciudad Rock XXV · Foto: Diego Vargas

Un día encontró una guitarra vieja y dañada que algún músico había botado. “Yo cogí el mástil, le puse puntillas, las seis puntillas y conseguí viola o cabulla… simulando las seis cuerdas”. Con eso ensayaba lo que recordaba: “Lo que yo oía de mis tíos tocando, yo me quedaba como la imaginación de los acordes”. En esa época había señores que vendían guitarras a cuotas por los barrios. Después llegó su papá: “Me regaló la primera guitarra, con un librito y empecé como yo a consumir ese libro”.

En el colegio, en Boquerón, entró al grupo de música folclórica. Tocó bambucos, guabinas, cañas y pasillos, y fue a concursos intercolegiados. Luego unos amigos de grado once, entre ellos Eder Lara, le mostraron el rock: las guitarras distorsionadas, los pedales, los videos de Jimi Hendrix. En los ratos libres le prestaban la guitarra eléctrica.

Al salir del colegio armó bandas con amigos del barrio. Con César Paz formó Ostinato, un proyecto de ska reggae. Para entonces ya sonaba Dafne Marahuntha en su vida. Era amigo de Martán, guitarrista de la banda, y lo acompañaba a los ensayos. Un día lo buscó el Tigre: necesitaban guitarrista. “Era una meta más que yo quería en la vida, de poder estar con ellos”, dice Villamil.

Johan Villamil y Fabián Castro,
Johan Villamil y Fabián Castro, "el Tigre", en el escenario con Dafne Marahuntha · Foto: Diego Vargas

Hoy es también el director musical: “el encargado de direccionar los ensayos… el show, diseñarlo, el manejo de las secuencias en vivo”. Su tarea es proponer ideas nuevas sin perder la esencia del ska y el reggae, sumando elementos de la electrónica. En eso trabaja la banda para su próximo disco, La terapia del ritmo, que llegará después de sencillos como “Vicio” y “El canalla”.

Johan Villamil toca su guitarra blanca bajo luces azules y violetas
Johan Villamil toca su guitarra blanca bajo luces azules y violetas · Foto: Diego Vargas

El domingo, en la tarima de los 25 años, los nervios pesaron más que de costumbre. “No te voy a negar que siempre tengo nervios de subir en el escenario, pero esta vez tenía más nervios porque había muchísima gente que venía a vernos”. Y en la primera canción: “Hasta lágrimas me salieron”.

Johan Villamil sonríe mientras toca la guitarra, con músicos de la banda detrás
Johan Villamil sonríe mientras toca la guitarra, con músicos de la banda detrás · Foto: Diego Vargas

Lo que viene, dice, es seguir estudiando, producir y aprender de los demás músicos: “Todos los días de la música aprendemos”.

Dafne Marahuntha y su sección de vientos al final del concierto en Ibagué Ciudad Rock XXV
Dafne Marahuntha y su sección de vientos al final del concierto en Ibagué Ciudad Rock XXV · Foto: Diego Vargas